Poblado prehistórico

Durante cientos de años, los grupos humanos eligieron el farallón de La Peña del Castro como lugar de habitación, modificando su morfología hasta configurar el monumento cultural y natural que tenemos hoy en día. Laocupación más antigua documentada pertenecería a la primera Edad del Hierro, momento en el que se levantarían las primeras viviendas, formándose el asentamient que de manera continuada llegará al cambio de Era, cuando se produce su abandono. En la segunda Edad del Hierro, el poblado ocupa toda la ladera del monte, con construcciones pétreas en la base, paredes de barro y ramas entrelazadas y con cubierta vegetal. También se realizan varias líneas de muralla y parapetos que delimitan el asentamiento. Una vez abandonado el poblado, en la parte alta del cerro se construirá un gran parapeto y una muralla de época romana.

 

.

Lugar de mitos

Una vez abandonado el poblado, sus ruinas y los materiales que afloraban en superficie pasan al campo de las leyendas y los mitos. Así en el filandón realizado en el año 2014 se recopilaron buena parte de los mismos.  Según algunos, tras la noche de San Juan, con los primeros rayos de sol, se abre en la montaña una cavidad que da paso a tesoros fabulosos, pero se corre el peligro de que la montaña se cierre. Según otros en la roca vive una gallina con pollitos de oro.  En las tradiciones, la Peña del Castro fue lugar donde habitan los moros.

Yacimiento arqueológico

La Peña del Castro es un yacimiento arqueológico, con sucesivas ocupaciones humanas. Su estudio, realizado por un equipo multidisciplinar, pretende conocer cómo era la forma de vida en el pasado en esta zona de la Montaña Oriental Leonesa, y las relacciones con otras comunidades y con el entorno. La investigación pretende el acercamiento del propio yacimiento con la sociedad mediante la interacción entre ambos, siendo el equipo arqueologico el mediador y el facilitador de esa correspondencia. La valorización del conjunto, los carteles de acesibilidad y la información en redes sociales, permiten ir mas allá de la propia interveción arqueológica, creando un recurso cultural en la zona y proyectando el mismo mas allá de los límites geográficos.

Realidades